La leishmaniasis es un grupo de enfermedades parasitarias causadas por protozoos del género Leishmania. Tiene tres formas principales: cutánea (úlceras en la piel), mucocutánea (destrucción de mucosas) y visceral o kala-azar (afecta órganos internos y es mortal si no se trata).
La leishmaniasis es endémica en más de 90 países de América, África, Asia y la región mediterránea. La forma visceral es más común en India, Bangladesh, Sudán, Sudán del Sur, Etiopía y Brasil. La forma cutánea es prevalente en Afganistán, Siria, Brasil, Perú y Colombia.
Se transmite por la picadura de flebótomos hembra infectados (moscas de arena del género Phlebotomus en el Viejo Mundo y Lutzomyia en el Nuevo Mundo). Los flebótomos se infectan al alimentarse de sangre de humanos o animales infectados (perros, roedores).
El tratamiento varía según la forma y la región geográfica. Leishmaniasis visceral: anfotericina B liposomal, miltefosina, antimoniales pentavalentes. Leishmaniasis cutánea: antimoniales pentavalentes, miltefosina, paromomicina, crioterapia o termoterapia. La leishmaniasis mucocutánea requiere tratamiento sistémico prolongado.
Esta información es proporcionada con fines educativos. Para diagnóstico y tratamiento, consulte a un profesional de la salud.
