Es una enfermedad infecciosa crónica de la piel causada por la bacteria Mycobacterium ulcerans. Comienza como un nódulo o hinchazón indolora que progresa a úlceras grandes y destructivas que afectan piel, tejidos blandos y huesos, causando deformidades y discapacidad permanente si no se trata tempranamente.
La úlcera de Buruli es endémica en más de 30 países de regiones tropicales y subtropicales, principalmente en África Occidental y Central. Los países más afectados incluyen Costa de Marfil, Ghana, Benín, Camerún, República Democrática del Congo y Nigeria. También se reportan casos en Australia y América Latina.
El modo exacto de transmisión no se conoce completamente. Se cree que la bacteria está presente en ambientes acuáticos y puede transmitirse por contacto con agua o suelo contaminados, picaduras de insectos acuáticos, o traumatismos cutáneos. No hay evidencia de transmisión directa entre personas.
El tratamiento recomendado por la OMS es una combinación de antibióticos durante 8 semanas: rifampicina con claritromicina o estreptomicina. El tratamiento temprano puede curar sin cirugía. Los casos avanzados pueden requerir desbridamiento quirúrgico, injertos de piel y fisioterapia para prevenir discapacidad.
Esta información es proporcionada con fines educativos. Para diagnóstico y tratamiento, consulte a un profesional de la salud.
