También conocida como enfermedad del gusano de Guinea, es una infección parasitaria causada por el nematodo Dracunculus medinensis. El gusano hembra emerge dolorosamente a través de la piel (generalmente en las piernas) aproximadamente un año después de la infección, causando úlceras, infecciones secundarias y discapacidad temporal.
La dracunculosis está en vías de erradicación. En 2024, solo se reportaron casos en Chad, Etiopía, Malí y Sudán del Sur. Anteriormente era endémica en 20 países de África y Asia. Los esfuerzos de erradicación han reducido los casos de 3,5 millones en 1986 a menos de 20 en años recientes.
Se transmite exclusivamente al beber agua contaminada con copépodos (pulgas de agua) infectados con larvas de D. medinensis. Las larvas se liberan en el estómago, penetran la pared intestinal, maduran y migran a tejidos subcutáneos. No hay transmisión directa entre personas.
No existe tratamiento farmacológico ni vacuna. El manejo consiste en extraer lentamente el gusano enrollándolo en un palito durante varias semanas (método tradicional), limpiar la herida, prevenir infecciones secundarias con antibióticos y analgésicos para el dolor. La prevención mediante filtrado del agua es clave para la erradicación.
Esta información es proporcionada con fines educativos. Para diagnóstico y tratamiento, consulte a un profesional de la salud.
